Frente a la consideración frecuente de extrema derecha de los grupos más desigualitaristas que los conservadores proestablishment, lo cierto es que las organizaciones alt-right son bastante heterogéneas entre sí.

Los partidos llamados de extrema derecha ocupan buena parte del protagonismo político y mediático de casi todos los países occidentales, con la excepción de Australia, Nueva Zelanda, Canadá, Irlanda, Malta y Portugal. Si atendemos a la etimología de dicho término, precisaremos que se trata de un conjunto de ideologías que comparten la defensa de formas extremas de desigualdad. Pero el hecho veraz es que solamente una parte de lasfamilias políticas consideradas habitualmente ultraderechistasrealmente lo es.

Por tanto, la denominación más precisa es la de derecha alternativa, es decir, un conjunto de organizaciones que tienen en común: el rechazo del conservadurismo convencional, la islamofobia, la desigualdad como eje parcial o total de su discurso, un acentuado nacionalismo, la oposición a la inmigración más el alejamiento de la corrección política.

Para entender mejor estas afirmaciones, a continuación vamos a explicar cada uno de las distintas familiasde la derecha alternativa, desde la menos desigualitarista hasta la que lo es en un grado máximo. Debemos tener en cuenta que más derechismo significa más desigualdad, y viceversa respecto a la izquierda:

            En primer lugar, destacamos a los social-patriotas. Su discurso ideológico contempla: la defensa de los valores democráticos, el fuerte rechazo a la inmigración, el fomento de una mayor seguridad (más inversión en policías y militares o rechazo del buenismo penal) el mantenimiento del statu quode derechos civiles y la defensa sin fisuras de la propiedad privada y de un sólido Estado social en beneficio de la población nativa. El mejor ejemplo de este grupo lo constituyen la francesa Agrupación Nacional (antiguo Frente Nacional) o el neerlandés Partido por la Libertad.

La segunda familia es la nacional-bolchevique: una síntesis de fascismo y comunismo. Por tanto, en términos estrictamente politológicos no la podemos incluir como ultraderechista. Es un socialismo fuertemente dictatorial, militarista, ateísta, nacionalista y reaccionario en materia de derechos civiles. Actualmente no hay en Occidente ninguna organizaciónnazbolde relevancia.

En tercer lugar, incluimos al menos común de todos, salvo en el caso español actual (Vox): el neoconservadurismo social. Es una definición un tanto imperfecta, pero quizás es la más precisa. Los de Abascal poseen bastantes principios del neoconservadurismo puro -que luego veremos-, pero se diferencian de este en la defensa del Estado de Bienestar (aunque más reducido que el vigente) para la población española.

Por su parte, el neoconservadurismo estricto sensu lo representa perfectamente el Partido Republicano de EE.UU.. Dentro de la defensa de la democracia representativa (hunde parte de sus raíces en el antiabsolutismo anglosajón), sus principios son: la defensa del laissez-faireen economía -la ética protestante es muy apreciable aquí-, de la práctica desaparición del Estado de Bienestar, del nacionalismo de Estado, del judeocristianismo, del militarismo más del conservadurismo en materia de derechos civiles. Tras la irrupción de Trump en la escena política, podemos diferenciar, desde el punto de vista comercial y migratorio, entre librecambistas o aperturistas (Bush padre e hijo) y proteccionistas o aislacionistas (trumpistas). El neoconservadurismo puro se aproxima mucho a lo que literalmente podemos comprender como extrema derecha.

En quinto término, encontramos las distintas modalidades de fascismo, el cual sí es de extrema derecha, ya que es ultranacionalista y defiende abiertamiente que haya una gran desigualdad social. No obstante, incluyen el corporativismo en sus planteamientos, lo que da lugar a la defensa de una cierta protección social para la población nativa. Aunque el fascismo no es la ideología más desigualitarista, sí es la más radical en términos antiliberales (fuerte concentración del poder estatal), así como de defensa de la violencia, junto al comunismo totalitario o al nacional-bolchevismo. En la Europa actual destaca el griego Amanecer Dorado.

La última familiaalt-right, hoy casi inexistente, es el tradicionalismo, la más derechista de entre todas. Estos plantean un regreso, en mayor o menor medida, a las formas de Antiguo Régimen, al exaltar la monarquía más los pilares del catolicismo anterior al Concilio Vaticano II, al mismo tiempo que rechazan la democracia/liberalismo, el Estado de Bienestar o el actual statu quo de derechos civiles.

En resumen, las distintas familiasde derecha alternativa comparten una visión claramente desigualitarista de la sociedad, especialmente con los foráneos, pero dentro de ellas también se dibujan notables diferencias que están relacionadas con las respectivas circunstancias y fuentes de pensamiento que influyeron en ellas.

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